Una empresa de distribución en Córdoba cerró su mejor trimestre en ventas y, dos semanas después, no pudo pagar sueldos. El estado de resultados mostraba utilidad neta positiva. El problema estaba en otro lado.
La diferencia entre ganancia y disponibilidad
El devengado contable registra ingresos cuando se factura, no cuando el dinero entra. Si tus clientes pagan a 60 días y vos pagás proveedores a 30, hay una brecha que ningún ratio de rentabilidad te muestra directamente.
El indicador que más se ignora en empresas de entre 10 y 80 empleados es el ciclo de conversión de efectivo. Mide cuántos días tarda el dinero en volver después de que salió para producir o comprar.
Qué datos revisar cada semana
- Días promedio de cobro versus días promedio de pago
- Variación semanal del saldo disponible real, no el contable
- Compromisos de pago en los próximos 21 días
Cuando una empresa empieza a monitorear estos tres puntos con consistencia, las sorpresas de liquidez bajan notablemente. No desaparecen, pero se vuelven manejables.
El flujo de caja no es un tema contable. Es una decisión operativa que se toma o se ignora todos los días.
Si tu sistema actual solo te da información mensual, ese retraso en sí mismo ya es un riesgo financiero.
