Valentina Quirós tenía una empresa de logística con demanda creciente y capacidad limitada. Le ofrecieron una línea de crédito a tasa fija. Antes de firmar, hizo un solo cálculo: cuánto ingreso adicional generaría el activo que iba a comprar versus cuánto iba a costar el servicio de esa deuda mensualmente.
La pregunta correcta antes de endeudarse
El error más frecuente no es tomar deuda. Es tomar deuda sin calcular el punto de equilibrio del financiamiento: el ingreso mínimo que necesita generar la inversión para que la operación no se deteriore.
Un informe del Banco Interamericano de Desarrollo de 2022 señaló que el 38% de las pymes latinoamericanas que tomaron crédito para expansión no habían calculado ese punto de equilibrio antes de comprometerse.
Tres datos que hay que tener claros antes de firmar
- Tasa efectiva anual, no la nominal que aparece en el contrato
- Plazo real de repago en función del flujo de caja mensual disponible
- Impacto en el ratio deuda sobre patrimonio neto después de la operación
Si el flujo proyectado cubre el servicio de deuda con un margen de al menos el 20%, el crédito tiene sustento operativo. Si ese margen no existe en la proyección conservadora, el riesgo es concreto.
La decisión de financiarse es financiera. Pero la información que la respalda es operativa.
