Una consultora de diseño en Buenos Aires ganaba bien en proyectos grandes y perdía dinero en los chicos sin saberlo. Cuando revisaron el costo hora real por tipo de proyecto, el número los sorprendió. Los proyectos pequeños consumían casi el mismo tiempo administrativo que los grandes, pero con ingresos cuatro veces menores.
El problema del costo invisible
En empresas de servicios, el costo directo más relevante es el tiempo del equipo. Pero el tiempo tiene capas: tiempo facturable, tiempo de coordinación, tiempo de correcciones no cobradas y tiempo comercial.
Cuando una empresa suma solo el tiempo facturable al calcular su costo, está ignorando entre el 30% y el 45% del tiempo real consumido por cada proyecto, según datos de estudios del sector en América Latina.
Qué conviene separar al analizar costos
- Costo directo por proyecto versus costo de estructura mensual
- Tiempo no facturable por tipo de cliente o proyecto
- Margen neto por segmento, no solo margen general
Una vez que se desagrega así, aparecen patrones claros. Ciertos clientes o tipos de trabajo son sistemáticamente menos rentables, aunque en el total parezcan aceptables.
El análisis de estructura de costos no es un ejercicio contable anual. Es una lectura operativa que debería hacerse cada vez que el equipo crece o cambia el mix de clientes.
